Page 7 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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aquello no era más que una tramoya para Kern y
su sueño. Todo este trabajo es para nosotros… para
mí.
Un viaje de veinte años luz hasta casa. Mientras
treinta años transcurren en la Tierra, solo veinte
pasarán para Fallarn y Medi en sus ataúdes fríos.
Para ellos, su viaje es casi tan rápido como la luz.
¡Qué maravillas podemos lograr!
Desde su punto de vista, unos motores que
pudieran acelerarla hasta cerca de la velocidad de
la luz no eran más que herramientas pedestres
para moverla por un universo que la biosfera
terrestre estaba apunto de heredar. Puesto que la
humanidad puede ser frágil de formas que no
podemos soñar, debemos lanzar nuestras redes
cada vez más lejos…
La historia humana se encontraba en el filo de la
navaja. Milenios de ignorancia, prejuicios,
supersticiones y esfuerzos desesperados la
habían conducido por fin hasta esto: la
humanidad crearía nueva vida inteligente a su
imagen. La humanidad ya no estaría sola. Incluso
en el futuro más inconcebiblemente distante,
cuando la propia Tierra hubiese caído en fuego y
polvo, habría un legado que se extendería por las
estrellas; una variedad infinita y en expansión de
vida terrestre suficientemente diversa para
sobrevivir a cualquier revés de la fortuna hasta la
muerte del propio universo, y quizá incluso más
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