Page 87 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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mamíferos y del instinto maternal que la
acompaña. Las que sobrevivan serán las más
fuertes, las más inteligentes y las más aptas para
interactuar con otras de su especie.
El lenguaje de señalización con los palpos
permite la comunicación a más de un kilómetro
en condiciones de buena visibilidad, pero no es
adecuado para discusiones complejas. El habla
más sutil de las vibraciones de pisadas no alcanza
muy lejos por el suelo o a través de una rama.
Para poder mantener un intercambio de
pareceres libre y sincero, una de las hembras
nativas teje una red entre varios árboles, lo
suficientemente grande como para que todas
puedan apoyar varias patas en sus muchos
puntos de anclaje y seguir así la conversación.
Una de las nativas trepa a la red y, a su invitación,
Portia la imita.
Traemos saludos del Gran Nido en el Océano
Occidental, comienza Portia, queriendo decir: solo
somos tres, pero tenemos amigas. Hemos viajado
mucho y visto muchas cosas. Pues la información es
a menudo un buen producto para comerciar.
Las nativas no se dejan convencer. Habla por
ellas la hembra de mayor tamaño, que se
estremece en la tela y mueve las patas, diciendo:
¿Cuál es vuestro propósito? Este no es vuestro sitio.
No pretendemos cazar, dice Portia. No venimos a
asentarnos. Pronto volveremos al Gran Nido. Hemos
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