Page 84 - Herederos del tiempo - Adrian Tchaikovsky
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familiares se fragmenten a menudo; las hembras
más débiles y con menos aliadas se aventuran
más lejos para establecer nuevos nidos. Estas
diásporas suceden regularmente, pues, aunque
ponen muchos menos huevos que sus
antepasadas, y aunque sus niveles de atención
están muy por debajo de los humanos y por tanto
las tasas de mortalidad infantil son altas, la
población de la especie está en una formidable
expansión. Se están extendiendo por todo su
mundo, una familia rota tras otra.
Sin embargo, la expedición de Portia es algo
diferente. No esta buscando un terrero para
anidar, y tiene un hogar al que sus planes
actuales la obligan a volver. En su mente y en sus
palabras, es el Gran Nido junto al Océano
Occidental, donde viven varios centenares de su
especie, la mayoría pero no todas con algún
grado de parentesco. La domesticación básica de
los áfidos y su crianza por parte de las arañas ha
permitido que el Gran Nido crezca hasta alcanzar
una talla sin precedentes, al evitar la escasez que
causaría migraciones o expulsiones.
A lo largo de varias generaciones, la estructura
social del Gran Nido ha crecido
exponencialmente en complejidad. Ha entrado
en contacto con otros nidos, cada uno de ellos con
su sistema para alimentar a sus modestas
multitudes. Se ha desarrollado un incierto
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