Page 1266 - Seveneves -Neal Stephenson
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mismo, a veces cohabitando con los descendientes


            de  las  Cuatro,  pero,  con  más  frecuencia,  en


            solitario.




                    No  se  trataba  tanto  de  que  Aïda  hubiera


            hecho cosas que no podían deshacerse como que



            había dicho cosas que no se podían borrar. En ese


            sentido  su  maldición  tuvo  un  efecto  real.  Un


            aïdano  del  Segundo  Milenio  era  un  individuo


            producto  de  una  cultura  racial  mixta  que  tenía


            algo  más  de  mil  años  de  antigüedad.  Había


            crecido  con  personas  de  todas  las  razas,


            queriendo a unas y odiando a otras, y llevándose



            bien  con  determinados  teklanos  y  moiranos  al


            tiempo  que  se  peleaba  con  ciertos  aïdanos.  Sus


            experiencias personales no lo llevaban a juntarse


            solamente con miembros de su propia raza; pero


            lo cierto es que cada raza tenía una historia que


            para entonces ya era imposible erradicar, puesto


            que  estaba  codificada  en  una  cultura  que  era


            antigua. La historia de los aïdanos era que su Eva


            no había engendrado una raza, sino una raza de



            razas,  un  mosaico,  una  prueba  de  que  sus


            descendientes podían hacer todo lo que hacían los


            de las demás Evas y más. Y si eras descendiente


            de Aïda, lo cual quedaba patente en marcadores





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