Page 1275 - Seveneves -Neal Stephenson
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le parecían tan estupendas que tuvo la esperanza
de que se tratase de algún tipo de instalación
pública y no de un club privado.
La entrada no resultaba evidente, pero dio con
ella a la derecha, donde habían cortado una
ratonera en la matriz metálica que sujetaba la
piedra. El túnel se inclinaba hacia arriba y se
retorcía, transformándose en una escalera en
espiral parcialmente obstruida por formaciones
de herrumbre del tamaño de pequeños árboles.
Había velas de verdad ardiendo en hornacinas.
Un giro helicoidal la sacó del metal y la llevó a la
piedra; dos giros la llevaron hasta una puerta de
madera de verdad coronada por un arco, sin
ninguna señal distintiva excepto una aldaba de
metal forjado con la forma de un pájaro de pesado
pico curvo, al que las plumas forjadas a mano a
partir de hierro negro y paladio le daban un
aspecto cano. A través de la puerta podía sentir el
calor y oír la conversación.
Alargó la mano para tomar la aldaba, sin estar
segura de si era un lugar público o privado. De
pronto fue consciente del trozo de papel que
llevaba en la mano. Lo estiró bajo la luz de la vela
más cercana.
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