Page 1279 - Seveneves -Neal Stephenson
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probablemente  salvando  así  la  vida  de  Tekla;


            sufrió  quemaduras  que  la  dejaron  deforme  y


            padeció  dolores  el  resto  de  sus  días.  Más  tarde,


            esa  misma  arma  cayó  en  manos  de  Aïda.  Se  la



            había  entregado  a  un  miembro  de  su  banda,


            quien había disparado la Última Bala de la Última


            Pistola  para  matar  a  Steve  Lake.  El  arma  se


            encontraba en la colección del museo histórico de


            la Gran Cadena. Que se exhibiese o no al público


            era  un  indicador  muy  fiable  del  estado  de  las


            relaciones entre Rojo y Azul.




                    Como  la  tecnología  metalúrgica  necesaria



            para fabricar pistolas se había perdido, y como en


            Hoyuelo  habían  pasado  muchas  generaciones


            antes  de  que  alguien  concibiese  la  necesidad  de


            un  objeto  de  ese  estilo,  cuando  recuperaron  la


            industria  del  armamento,  empezaron  de  nuevo.


            Los resultados tenían más que ver con las pistolas


            de  electrochoque,  algunas  de  las  cuales  habían


            llegado  hasta  Hoyuelo,  que  con  las  armas  de


            fuego  tradicionales.  Estas  últimas  habían  sido



            diseñadas para lanzar un objeto inerte de metal a


            gran velocidad y con el paso del tiempo se habían


            optimizado  para  aumentar  la  velocidad  de


            disparo. Pero lanzar trozos inertes de metal en el





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