Page 1323 - Seveneves -Neal Stephenson
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Llegaron cocineros de refuerzo a través de una de
las puertas traseras, que de inmediato dieron uso
al mise en place preparado la noche antes.
Es decir, todo fue como la seda. Y así era
como le gustaba a Ty que saliesen las cosas. La
capacidad del Nido del Cuervo para acoger a
todo aquel montón de gente de un conector sin
que Ty tuviese que intervenir, excepto para
limpiar un vaso, era en cierta forma la gran obra
de su vida. En aquel local había realizado todos
los trabajos posibles, desde fregar el suelo hasta lo
más alto, y con el tiempo había aprendido a
delegar esas labores a otros que supiesen
ejecutarlas mejor. En otras palabras, había
avanzado a niveles superiores de actividad
mental; mientras, dedicaba el tiempo justo a
fregar el suelo y limpiar vasos para poder
permanecer en contacto físico con el negocio del
bar y en contacto humano con su personal. Su
trabajo real —por el que los Propietarios le
pagaban— era observar la condición humana tal
como aparecía profusamente representada entre
aquellas paredes día tras día.
Era también un manipulador sensato de la
condición humana: echaba a alguien de vez en
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