Page 1602 - Seveneves -Neal Stephenson
P. 1602
por el campamento donde había dormido, pero
ya sabía que allí estaba la mayoría de las canicas.
O podía entrar más en tierra firme y correr por el
bosque de pinos que crecían al otro lado del
pantano; pero entonces tendría que atravesar
justo la línea de avance de Rojo, lo que sonaba a
mala idea. No obstante, Rojo solo había enviado
un pelotón aislado, no la vanguardia de un grupo
mucho mayor. Así que no tenían líneas de
comunicación con su retaguardia; una vez que
dejaban atrás el terreno, ya no era suyo, ya no
tenían poder allí. Teniendo en cuenta que ella
podía moverse sobre terreno abrupto incluso más
rápido que Beled y que podía oír a los neoánderes
a un kilómetro, no lo tenía tan mal. Así que siguió
subiendo, en lugar de bajar, quedándose en el
flanco todo lo posible hasta ganar algo de altitud
para luego concentrarse hacia el interior.
Los neoánderes de Rojo eran claramente
audibles. Todos menos uno estaban por debajo y,
al detenerse y esperar, oyó las pisadas del
rezagado, que pasaba a su lado. Siguiendo la
costumbre de su raza, recibían órdenes de su B, o
beta. En un gesto que la honraba, la B no se
quedaba atrás dando órdenes desde la
1602

