Page 831 - Seveneves -Neal Stephenson
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en cualquier momento —dijo Julia—. ¿No me
informaron bien?
—No —respondió Jianyu—, pero aparecería
muy destacado en Paramebulador. Dispararía
alarmas por toda la Red de Situación Global.
—En ese caso —dijo Julia—, tendremos que
tratar con la RSG cuando llegue el momento, si
llega, de emprender acciones decisivas.
LA ABUELA DE IVY, una mujer nacida en
Cantón y criada en Hong Kong que apenas sabía
unas palabras de inglés, había controlado la
familia desde un anexo construido sobre el garaje,
en Reseda. Sentada en su trono, que era un sillón
reclinable lleno de cinta adhesiva y envuelto en
mantas de ganchillo, emitía decretos, sentencias y
proclamas que para aquella familia de unas tres
docenas de descendientes directos y parientes
políticos dispersos por todo el valle de San
Fernando tenían el carácter de leyes. Aunque no
era indiferente al dinero, al amor, a la seguridad y
a otros anhelos comunes, parecía estar motivada
por otra necesidad que para los que le rendían
fidelidad resultaba oscura y misteriosa. Los
anglosajones podrían haberlo orientalizado como
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