Page 1063 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Cari Hollywood vio que la mujer en el
interior era Miranda.
Ahora lo entendía todo: los refugiados
habían sido reunidos en los dominios de los
Tamborileros por el conjunto de nuevos datos
que corrían por su sangre, que esos datos
habían sido introducidos en la red húmeda en
el curso de una gran orgía, y que todo iba ahora
a ser colocado en Miranda, cuyo cuerpo iba a
ser el lugar de ejecución de algún climax
computacional que la quemaría viva en el
proceso. Era cosa de Hackworth; aquélla era la
culminación del esfuerzo para diseñar la
Simiente, y con eso disolvería de paso la base
de Nueva Atlantis, Nipón y todas las
sociedades que se habían desarrollado
alrededor del concepto de una Toma
centralizada y jerárquica.
Una figura solitaria, destacada porque su piel
no emitía ninguna luz, luchaba por llegar al
centro. Entró de golpe en el círculo interior,
tirando a un bailarín que se le puso delante, y
trepó por el altar central donde yacía Miranda
de espaldas, con los brazos extendidos como
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