Page 1059 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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de forma más cruda y aterradora. Nell cerró


               los ojos; pero las paredes también producían


               sonido, del que no podía huir.





                  Cari Hollywood controlaba las señales que


               pasaban  por  las  paredes  de  los  túneles,


               evitando  el  contenido  emocional  de  las


               imágenes  al  reducirlas  a  dígitos  binarios  e


               intentando descubrir los códigos y protocolos


               internos.





                  —Tenemos que irnos —dijo Nell finalmente,


               y Cari se levantó y la siguió a través de una


               salida elegida al azar.





                  El  túnel  se  dividía  una  y  otra  vez,  y  Nell


               elegía  el  camino  por  intuición.  En  ocasiones,


               los túneles se ampliaban para formar grandes


               cavernas                   llenas                de             Tamborileros


               luminiscentes,                    durmiendo,                    jodiendo                o


               simplemente dando golpes a las paredes. Las


               cavernas siempre tenían muchas salidas, que


               se  dividían  y  dividían  y  luego  convergían  a


               otras cavernas; una red de túneles tan vasta y


               complicada que parecía ocupar todo el océano,


               como  un  aparato  nervioso  con  las  dendritas






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