Page 518 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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Doctor X debían de haberlos puesto ahí; pero no se
habían encendido hasta entrar en los túneles.
Si la mujer no hubiese ido por ese camino, lo
hubiese dejado, pensando que era un callejón sin
salida, un túnel defectuoso que no se había
expandido. El tamborileo venía ahora a sus oídos y
huesos de todas partes. No podía ver nada,
aunque de vez en cuando le pareció que captaba
un resplandor de luz amarilla. El túnel onduló
ligeramente en una corriente profunda, ríos de
agua terriblemente fría que recorrían el fondo de
los estrechos. En cuanto dejaba que su mente
vagase y le recordaba que estaba bajo la superficie
del océano, tenía que detenerse y obligarse a
calmarse. Se concentraba en el buen túnel lleno de
aire, no en lo que le rodeaba.
Definitivamente había luz al frente. Se encontró
en una protuberancia del tubo, justo lo suficiente
para sentarse, y ponerse de espaldas para descansar
un momento. Allí brillaba una lámpara, una
escudilla llena de algún hidrocarbono fundente
que no emitía ni cenizas ni humo. Las paredes
mediatrónicas tenían escenas animadas, apenas
visibles bajo la luz parpadeante: animales bailando
en el bosque.
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