Page 513 - La Era Del Diamante - Neal Stephenson
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orificio  nasal  tenía  una  cara  humana  tallada


              alrededor. La boca de la cara y el orificio nasal de la


              orea eran la misma cosa. Esa negación promiscua


              de los bordes se encontraba por todas partes en el


              tótem y en los tatuajes de la mujer. Los ojos fijos de


              un  oso  eran  también  la  cara  de  otro  tipo  de


              criatura.  El  ombligo  de  la  mujer  era  también  la


              boca de una cara humana, similar al orificio nasal


              de la orea, y a veces la cara se convertía en la boca


              de una cara aún mayor cuyos ojos eran sus pezones


              y cuya barbilla era su vello púbico. Pero tan pronto


              como  había  descubierto  una  estructura,  ésta


              cambiaba a algo diferente, porque al contrario que


              el tótem, el tatuaje era dinámico y jugaba con las


              imágenes de la misma forma que el tótem lo hacía


              con el espacio.





                 —Hola,  John  —dijo  ella—.  Lástima  que  te  ame


              porque tienes que irte.





                 Hackworth  intentó  encontrar  su  cara,  lo  que


              debería  haber  sido  fácil, ya que era la cosa en la


              parte  delantera  de  la  cabeza;  pero  sus  ojos  se


              perdían  en  las  otras  pequeñas  caras  que  iban  y


              venían y fluían unas en las otras, compartiendo sus


              ojos y boca, incluso los agujeros de su nariz. Y él


              empezaba  a  reconocer  estructuras  también  en  su






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