Page 243 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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El escúter había saltado dos días al futuro y ahora
flotaba invisible muy lejos de lo que el ojo podía apreciar.
A su alrededor, el aire era tenue y muy frío. Everard se
estremeció mientras ajustaba el telescopio electrónico.
Incluso con ampliación total, la caravana era poco más
que unas motas moviéndose sobre una inmensidad
verde. Pero nadie más en el hemisferio occidental podía
ir montado a caballo.
Se giró sobre el asiento para encararse con su
compañero.
—¿Y ahora qué?
El ancho rostro de Sandoval le resultó impenetrable.
—Bien, si la demostración no funcionó…
—¡Es evidente que no! Juraría que van hacia el sur al
doble de velocidad que antes. ¿Por qué?
—Tendría que conocerlos individualmente mejor
para darte una respuesta certera, Manse, pero
esencialmente debe de ser porque desafiaste su coraje.
Para una cultura guerrera, el nervio y el trabajo duro son
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