Page 244 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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las virtudes absolutas… ¿qué elección les quedaba sino

           continuar? Si se retiraban ante una mera amenaza, nunca


           podrían vivir consigo mismos.



                 —¡Pero los mongoles no son idiotas! No conquistaron

           a todo el mundo mediante la fuerza bruta, sino porque

           comprendían  mejor  los  principios  militares.  Toktai


           debería  retirarse,  contar  al  emperador  lo  que  vio  y

           organizar una expedición mayor.



                 —Los  hombres  de  los  barcos  pueden  hacerlo  —le

           recordó  Sandoval—.  Ahora  que  lo  pienso,  comprendo


           que  hemos  subestimado  en  mucho  a  Toktai.  Debe  de

           haber  establecido  una  fecha,  presumiblemente  del  año

           próximo, para que las naves intenten regresar a casa si no

           vuelve. Cuando encuentra algo interesante por el camino,


           como nosotros, puede enviar un indio con una carta al

           campamento base.



                 Everard  asintió.  Se  le  ocurrió  pensar  que  se  había

           apresurado  a  meterse  en  el  trabajo,  directamente,  sin


           pararse a pensar lo que debían hacer. De ahí el fallo. Pero

           ¿qué  parte  de  culpa  debía  caer  sobre  la  renuencia

           inconsciente de Sandoval? Al cabo de un minuto, Everard

           dijo:



                 —Incluso  puede  que  se  oliese  que  no  todo  estaba



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