zapatos para el invierno. Mi madre murió de
tuberculosis.
Everard permaneció sin moverse. Fue Sandoval el
que se agitó y se puso en pie riendo.
—¿Qué estoy diciendo? Sólo era una historia, Manse.
Vamos a hacer turnos. ¿El primero para mí?
Everard estuvo de acuerdo, pero tardó mucho en
dormirse.
242