Page 483 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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omoplatos y una voz que decía con suavidad:
—¿Está demasiado cansado mi señor? Si así es, que
deje que su criada le cante una canción de cuna de su
tierra. Pero si no…
Al demonio con mis preocupaciones. Seguirán ahí.
Everard desvió su atención a otra parte y hacia sí mismo.
Cuando el hombre despertó, el muchacho seguía
desaparecido. Preguntas discretas revelaron que el día
anterior había pasado horas hablando con varios
miembros del personal. Admitían que era inquisitivo y
agradable. Después había salido, y nadie lo había visto
desde entonces.
Probablemente se impacientó y fue a gastarse lo que le di en
vino y prostíbulos. Una pena. A pesar de su estilo pícaro, pensé
que era básicamente de fiar, y pretendía hacer algo que le diese
la oportunidad de una vida mejor.
No importa. Tengo que preocuparme de los asuntos de la
Patrulla.
Everard se excusó de posteriores actividades y fue
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