Page 548 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
P. 548
delgado pero fibroso, un hombre de barba gris tan ágil
como un joven. ¿Qué contemplaban esos ojos pálidos?
Un guerrero se acercó para saludarlo.
—Me llamo Carl —dijo cuando le preguntaron, nada
más—. Deseoso estaría de permanecer con vosotros. —
Las palabras godas le salían con facilidad, pero el sonido,
y en ocasiones el orden, no pertenecían a ningún dialecto
que conociesen los tervingos.
Winnithar se había quedado en el salón. Hubiese sido
impropio de él mirar boquiabierto como un hombre
común. Cuando entró Carl, Winnithar le dijo desde su
silla alta:
—Bienvenido si vienes en paz y honradez. Que el
Padre Tiwaz te proteja y que la Madre Frija te bendiga. —
Como era la antigua costumbre de la casa.
—Muchas gracias —contestó Carl—. Habéis sido
muy amable diciendo eso a una persona que bien podríais
considerar un mendigo. No lo soy, y espero que este
regalo os agrade. —Metió la mano en la bolsa colgada al
cinto y sacó un anillo de brazo que le pasó a Winnithar.
Aquellos que se acercaron para mirar no pudieron sino
jadear, porque el anillo era pesado, de oro puro y estaba
hábilmente engarzado con gemas.
548

