Page 839 - La Patrulla Del Tiempo - Poul Anderson
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De pronto la primavera recorrió la tierra. Calor y días
más largos atrajeron las hojas. La hierba relucía. El cielo
se llenó de alas y clamor. Corderos, becerros y potros
jugueteaban en los prados. La gente salía de la oscuridad
de las casas, del humo y el olor del invierno; parpadeaban
por la luz, aspiraban la dulzura y se ponían a trabajar
preparándose para el verano.
Pero tenían hambre después de las escasas cosechas
del año anterior. Muchos hombres estaban en guerra más
allá del Rin, y pocos de ellos regresarían con vida.
Edh y Heidhin todavía guardaban hielo en sus
corazones.
Caminaban por las tierras de ella sin prestar atención
a la luz o la brisa. Los peones de sus campos la vieron y
no se atrevieron a vitorearla ni a hacerle ninguna
pregunta. Aunque los bosques del oeste relucían bajo el
sol, el bosquecillo sagrado del este parecía tenebroso en
la lontananza, como si su torre hubiese proyectado una
sombra hasta tan lejos.
—Estoy furiosa contigo —le dijo a Heidhin—. Oh,
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