Page 138 - Un caso de conciencia -James Blish
P. 138
adora a dios alguno y no alienta mitos. Tampoco cree
en lo sobrenatural o, utilizando la inculta jerga de
nuestros días, en lo «paranormal». No tiene
tradiciones, ni tabúes, ni credos, excepto la impersonal
convicción de que él y sus afines son imperfectibles
por tiempo indefinido. Es racional como una máquina
y, en verdad, lo único que distingue al litino de un
computador orgánico es el estar en posesión de un
código moral que lleva a la práctica.
«Os pido que tengáis presente que se trata de un
fenómeno completamente irracional, basado en una
serie de axiomas, en una serie de premisas «otorgadas»
desde el principio pese a que el litino no siente la
necesidad de atribuirlas a un Supremo Donante. Los
litinos como Chtexa creen en la preeminencia del
individuo. ¿Por qué? Desde luego, no por imperativo
de la razón, puesto que no es una premisa que admita
el razonamiento, sino un axioma. Ahora bien: Chtexa
cree en el derecho a la defensa jurídica, en la igualdad
de todos ante el código ético. ¿Por qué? Es posible un
comportamiento racional a partir de dicha premisa,
pero es imposible llegar a ella por vía de la razón. Es
algo que viene dado. Si se parte del supuesto de que la
responsabilidad ante el código varía a tenor de la edad
o de la pertenencia a determinada familia, nada impide
que se derive de ello un comportamiento lógico, pero
138

