Page 136 - Un caso de conciencia -James Blish
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- Un momento ‐ interrumpió Agronski ‐. ¡Por todos
los santos! Mira, Mike, yo sé muy poco de
antropología; es un terreno para mí resbaladizo. Hasta
lo de la vegetación mixta pude seguir la explicación del
padre, pero no tengo criterio para calibrar el resto. ¿Es
cómo dice?
- Sí, si lo es ‐ respondió Michelis con voz pausada ‐,
aunque caben discrepancias en cuanto al significado, si
es que lo tiene. Adelante, Ramón.
- Sigo pues. Todavía queda bastante por decir. Estoy
aún en la descripción del planeta, y más en concreto de
los litinos. Tema prolijo el de estas criaturas. Hasta el
momento, lo que he dicho de ellos sólo pone de
manifiesto el dato más evidente. Podría enumerar
otros muchos igualmente evidentes. No están
divididos en naciones ni conocen las rivalidades
regionales. Sin embargo, si consultáis el mapa de
Litina, ese cúmulo de pequeños continentes y
archipiélagos separados unos de otros por miles de
millas de mar, veréis que se dan todos los presupuestos
para el surgimiento de tales enconos. Tienen
emociones y pasiones, pero éstas nunca les inducen a
cometer actos irracionales. Hablan un solo idioma, y no
han tenido otro, lo que parece estar en contradicción
con las exigencias de la geografía litina. Viven en
completa armonía con todo lo que puebla su entorno,
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