Page 835 - Limbo - Bernard Wolfe
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Pasaron varios minutos, durante los cuales
Martine permaneció sentado sin mover ni un
músculo, concentrado en el rielar del paisaje del
desierto. Su corazón martilleaba, su garganta
estaba constreñida, sus dedos temblaban. Dos
veces abrió la boca como para hablar, luego se lo
pensó mejor... una vez incluso agitó
enfáticamente la cabeza. El conductor lo miraba
de tanto en tanto, curioso.
Finalmente, Martine pareció volver a la vida y
dijo:
—Gracias —Se quedó pensativo un momento,
luego añadió—: Deseo darle las gracias por
confiar en mí. Creo que lo más importante que me
haya ocurrido nunca ha sido encontrarme con
usted hoy.
Otro silencio, mientras sus labios seguían
moviéndose.
—Entienda, yo tenía a un hijo ahí atrás... uno
de los líderes Anti‐Pros. Resultó muerto en una de
las explosiones. Yo despreciaba todo cuanto él
representaba, pero hasta este momento jamás
sospeché que hubiera nadie más que pensase
como yo. Es bueno saber que existe alguien como
usted... tenga usted o no algún impacto en los
acontecimientos...
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