Page 864 - Limbo - Bernard Wolfe
P. 864
—¿Qué? —dijo Helder—. Estás... esto es una
locura, hombre, se trata de una caldera. Ahí abajo
no hay nada excepto plástico... mira esos vapores,
aún está en fusión.
Theo miró atentamente a su alrededor: seguía
sin haber ninguna señal de otros seres humanos.
—¿No estás buscando los restos de Martine? —
dijo: su voz era hueca y sofocada—. Esto es lo que
queda de él. No está muerto, sino que se ha
convertido en un océano de plástico. Ahora tienes
que beber de él. Humildemente. Este es tu lago
Victoria.
Había incredulidad en los ojos de Helder, que
ardían brillantes ahora.
—Escucha —dijo, respirando pesadamente por
la nariz—. Estás loco... Retrocedió. Theo
adelantó los brazos y aferró su cuello con
ambas manos.
—No te resistas —dijo Theo—. Lo sabes bien,
soy un atleta. No he pasado los últimos quince
años ablandándome tras un escritorio. Mi
coordinación es maravillosa.
—¡Theo! —gritó Helder—. ¿En qué estás
pensando? Vámonos antes de que...
—Además —dijo Theo—, tú sólo tienes
superpiernas. Yo conseguí también superbrazos,
864

