Page 265 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
P. 265
que te casaras con otra criatura como tú, con una que
compartiera tu patrón genético, corporal y óseo. Os
miraría a los dos, uno junto al otro en el altar, y te
querría incluso más de lo que te quiero ahora. Mi
corazón se sentiría ligero porque sabría que tú y yo
habíamos hecho algo novedoso en el mundo y al
mismo tiempo revivido algo muy viejo. Yo también
tendría algo prestado porque estaría tomando
prestada tu felicidad. Solo me faltaría algo azul.
Si solo me faltara algo azul, correría por la iglesia,
taconeando por el mármol, hasta un jarrón situado
junto al primer banco. Cogería una hortensia del
mismo tono que el cielo y la apoyaría contra mi
corazón, y mi corazón latiría como una flor. Y yo
florecería. Mi felicidad se transformaría en pétalos. La
gasa verde se convertiría en hojas. Mis piernas serían
pálidos peciolos; mi cabello, delicados pistilos. En mi
garganta, las abejas beberían néctares exóticos.
Dejaría estupefactos a todos los presentes, a los
biólogos y los paleontólogos y los genetistas, a los
periodistas y los curiosos y los melómanos, a toda esa
gente que, engañada por toda esa parafernalia de
fósiles y hélices de dinosaurios clonados, creía vivir
en un mundo de ciencia ficción cuando en realidad
vivía en un mundo mágico donde cualquier cosa era
posible.
265

