Page 305 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
P. 305
confines de su casco. Esos ruidos lo tranquilizan:
encuentra consuelo en el mero hecho de oír algo en
aquella magnífica desolación.
Si se da media vuelta y desdibuja unas huellas de
botas que, de otro modo, podrían durar milenios, ve
los pliegues a modo de manta de las montañas, gris
sobre gris, y una llanura igualmente desprovista de
color, todas pintadas con sombras de borde afilado
cual bisturí. A su derecha ve el mar, lleno de módulos
de descenso de LM Trucks y LM Mejorados
diseminados; uno, solo uno, conserva su módulo de
ascenso. Sabe que otro, que tiene casi veinte años, es
un fragmento de historia abandonada, pero no sabe
cuál es.
Un chasquido procedente del receptor de radio le
recuerda a Peterson dónde está. Lo siguiente que oye
es la voz del comandante Philip Scott, del USMC, su
XO:
Estamos a punto de completar otra evolución.
Peterson mira el Omega que lleva sujeto al
antebrazo, por encima del traje espacial, y ve que ha
estado fuera durante media hora. El PLSS está
diseñado para una EVA de siete horas. Voy a verla
desde aquí, dice.
305

