Page 306 - A La Deriva En El Mar De Las Lluvias - Varios Autores
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La esperanza murió hace meses. En un paisaje
como este no puede crecer la esperanza; estas llanuras
y montañas en blanco y negro no pueden dar sustento
a nada, ni real ni abstracto. La Campana, el generador
de campo de torsión de Kendall, ofrece alguna
posibilidad de salvación, pero hasta el momento cada
evolución los ha dejado en la misma situación.
Otro chasquido precede a la voz seca y pesada de
Scott: Treinta segundos.
Esta es la tercera evolución de la que Peterson ha
sido testigo desde el exterior de la base. No corre
peligro. Afecta a un área de más de una milla de
diámetro. Debería verla...
Ahí. Sí.
Una ondulación en el cielo. Sobre el horizonte
lunar, la Tierra tiembla y se desdibuja... y luego
regresa. Pero su cielo sigue turbio, seco y marchito.
No es la canica azul que Peterson necesita ver.
Exánime, le dice a Scott: Otra muerta.
Sus pensamientos son tan grises y estériles como
el regolito sobre el que se encuentra. Se da media
vuelta arrastrando los pies y se dispone a dar un salto
para emprender el camino de vuelta al refugio.
Sirviéndose de los tobillos, ya que el grueso
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