Page 130 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 130
a los clérigos de mi época con mi relato de la
conversación!
—No tenemos necesidad de dios —me respondió
Nebogipfel.
Los Morlocks consideraban una mente religiosa —en
oposición a un estado racional— como una
característica hereditaria, sin más significado
intrínseco que los ojos azules o el pelo castaño.
Cuanto más me lo explicaba Nebogipfel, mejor me
parecía.
¿Qué idea de dios ha sobrevivido a lo largo de la
evolución mental de la humanidad? Precisamente la
que satisface la vanidad humana al conjurarla: un
dios con poder inmenso, y sin embargo obsesionado
con los asuntos humanos. ¿Quién podría adorar a un
dios frío, aunque omnipotente, si no se interesase por
los problemas de los humanos ?
Uno podría suponer que en una lucha entre humanos
racionales y humanos religiosos, los racionales
ganarían. Después de todo, ¡fue la racionalidad la que
inventó la pólvora! Y sin embargo —al menos hasta
el siglo diecinueve—, las tendencias religiosas han
ganado generalmente, y la selección natural ha
actuado, dejándonos con una población de corderos
inclinados hacia la religión, capaces —o al menos me
lo parecía a veces— de dejarse seducir por un
predicador con labia.
130

