Page 129 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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—Bien. ¿Qué pasa cuando esas posibilidades entran


           en conflicto?


           —Tenemos sitio —dijo—. No debe olvidarlo; todavía


           está dominado por los prejuicios de habitante de un


           planeta.  Cualquier  descontento  puede  irse  y


           establecer un sistema rival en algún otro sitio...


           Aquellas «naciones» de los Morlocks eran fluidas: los



           individuos  entraban  y  salían  a  medida  que


           cambiaban  sus  preferencias.  No  había  territorios


           establecidos o posesiones, ni siquiera fronteras fijas,


           por  lo  que  pude  ver;  las  «naciones»  no  eran  sino


           meros  grupos  de  conveniencia  repartidos  por  la


           Esfera.


           No había guerras entre los Morlocks.



           Me llevó algún tiempo creerlo, pero finalmente me


           convencí. No había razones para la guerra. Gracias a


           los  mecanismos  del  Suelo  no  había  escasez  de


           provisiones,  por  lo  que  ninguna  «nación»  podía


           invocar  ganancias  económicas.  La  Esfera  era  tan


           inmensa que el espacio vacío era casi ilimitado, por


           lo que no tenían sentido las disputas territoriales. Y


           —más importante— las mentes de los Morlocks se


           veían libres de la corrupción de la religión, que tantos



           conflictos ha causado a lo largo de los siglos.


           —Entonces, no tienen dios —le dije a Nebogipfel, con


           algo  de  entusiasmo:  aunque  tengo  algunas


           tendencias religiosas, ¡me imaginaba escandalizando


                                                                                                             129
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