Page 212 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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cayese  y  para  asegurarme  de  que  no


                  intentaba alcanzar los controles— y me di la


                  vuelta hasta sentarme derecho. Ni de joven


                  era  ágil,  por  lo  que  cuando  conseguí


                  sentarme  estaba  jadeante  e  irritado.


                  Nebogipfel, mientras tanto, se acomodó en


                  una sección conveniente de la máquina.



                  —¿Por qué me ha seguido, Nebogipfel?


                  Nebogipfel  miró  el  paisaje  oscuro  y


                  difuminado  del  viaje  en  el  tiempo,  y  no


                  respondió.


                  Aun  así,  creí  entender.  Recordé  su


                  curiosidad  y  emoción  ante  mi  relato  del


                  futuro,  al  compartir  el  viaje  en  la  cápsula



                  interplanetaria.  El  Morlock  había  saltado


                  tras de mí en un impulso —para descubrir


                  si el viaje en el tiempo era una realidad—, ¡y


                  era un impulso guiado por una curiosidad


                  que  descendía,  al  igual  que  la  mía,  del


                  mono!              Me          sentí           sorprendentemente


                  emocionado por ello, y me alegré un poco


                  por  Nebogipfel.  La  humanidad  había


                                                                                                   212
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