Page 216 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 216

la cabeza, miraba con evidente fascinación


                  cómo los puentes y los pilares pasaban por


                  el  paisaje  como  niebla.  En  lo  que  a  mí


                  respecta, me sentí aliviado al acercarme a mi


                  época.


                  De  pronto,  Nebogipfel  aulló  —era  un


                  sonido curioso, como de gato— y se apretó



                  aún más contra la estructura de la máquina.


                  Miraba  al  frente  con  ojos  completamente


                  abiertos y perfectamente fijos.


                  Me           volví,           y        comprendí                  que           los


                  extraordinarios  efectos  ópticos  que  había


                  presenciado durante mi viaje al año 657.208


                  d.C. aparecían de nuevo. Creí ver increíbles



                  campos  de  estrellas  que  intentaban


                  atravesar  la  superficie  de  las  cosas  a  mi


                  alrededor...  Y  allí,  flotando  a  unas  pocas


                  yardas de la máquina, estaba el Observador:


                  mi  imposible  acompañante.  Tenía  los  ojos


                  fijos  en  mí,  y  me  agarré  al  carril.  Miré


                  atentamente aquella distorsionada parodia


                  de un rostro humano, y aquellos tentáculos


                                                                                                   216
   211   212   213   214   215   216   217   218   219   220   221