Page 573 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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fabricación de tablas algún día; pero cuando
me tendí aquella noche en el suelo me
pareció sólido y seguro, y cierta medida de
seguridad me la daba el estar por encima de
los peligros. ¡Casi deseaba que cayese otra
tormenta sobre nuestras cabezas para
probar el nuevo diseño!. Nebogipfel llevó
los restos del coche del tiempo a la
plataforma por medio de una pequeña
escalera que le hice, y continuó allí su tenaz
construcción.
Un día, al pasar por el bosque, fui consciente
de un par de ojos brillantes que me
observaban desde una rama baja.
Reduje el paso, cuidándome de no hacer
ningún movimiento brusco, y cogí el arco
que llevaba a la espalda.
La criatura tenía unas cuatro pulgadas de
largo, y era como un lémur en miniatura.
Tenía cara y cola de roedor, con incisivos
bastante evidentes delante, patas con garras
y ojos sospechosos. O era tan inteligente que
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