Page 583 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 583
las patas eran largas y flexibles, lo que le
daba un aspecto alto como de caballo,
completamente diferente al andar de un
cocodrilo de mi época; estaba claro que
aquella bestia se había adaptado a correr y
cazar. Sus ojos rasgados estaban fijos en el
Morlock, y cuando abrió la boca vi hileras
de dientes como sierras.
¡La aparición estaba a una yarda de
Nebogipfel!
Grité y corrí por el llano, moviendo los
brazos, pero sabía que todo había acabado
para Nebogipfel. Lloré por el Morlock
perdido, pero —y me da vergüenza
admitirlo— mi primer pensamiento fue
para mí, porque con su muerte me quedaría
solo en medio del Paleoceno...
Y fue en aquel momento, con sorprendente
claridad, cuando se oyó el disparo de un
rifle en el margen del bosque.
La primera bala falló, creo; pero fue
suficiente para que la enorme cabeza se
583

