Page 584 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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volviese, y para detener el avance de las
poderosas piernas.
El Morlock cayó y quedó tendido en la
arena; pero levantó los hombros y se
arrastró sobre la barriga.
Hubo un segundo disparo y un tercero. El
cocodrilo retrocedía a medida que las balas
golpeaban su cuerpo. Encaró el bosque
desafiante, abrió la boca y emitió un rugido
que sonó como un trueno entre los árboles.
Luego se lanzó sobre las largas y decididas
piernas contra la fuente de aquellos
impactos inesperados.
Un hombre —bajo, compacto, vestido con
un uniforme— surgió del bosque. Levantó
una vez más el rifle, apuntó al cocodrilo y
mantuvo el tipo ante la aproximación de la
bestia.
Llegué hasta Nebogipfel y lo ayudé a
levantarse; temblaba. Nos quedamos de pie
sobre la arena, juntos, y esperamos a que
terminara el drama.
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