Page 706 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 706
vistieron con los nuevos tejidos que
Nebogipfel había inventado con un tipo de
algodón local, teñidos de rojo brillante y
púrpura con tintes vegetales. Recorría el
grupo de gente buscando a mis amigos más
íntimos y de pronto hubo un ruido de ramas
rotas, y un bramido profundo y chirriante.
Se oyeron gritos.
—Pristichampus... ¡es un Pristichampus!
Cuidado...
Y ciertamente el bramido era el
característico de aquel inmenso cocodrilo de
tierra. La gente corría, y yo busqué un arma,
maldiciéndome por estar tan poco
preparado.
Entonces otra voz, más amable y familiar
flotó en el aire.
—¡Hola! No tengáis miedo... ¡mirad!
El pánico se calmó, y se oyeron risas.
El Pristichampus —un macho orgulloso—
entró majestuoso en el espacio frente al
salón. Nos echamos atrás para dejarle sitio,
706

