Page 795 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 795
salido de mi cuerpo y se habían reunido con
su padre.
Yo había sido reconstruido, de dentro hacia
fuera, por medio de un ejército burbujeante
de hormigas de metal. Lo mismo que Nebo‐
gipfel.
Me recorrió un escalofrío y sentí más frío
que en ningún momento desde mi rescate.
Me rasqué el brazo, casi involuntariamente,
como si quisiese arrancar aquella infección
tecnológica.
—Pero esa invasión es monstruosa —
protesté—. La idea de esos pequeños
trabajadores atareados, atravesando la
sustancia de mi cuerpo...
—Supongo que hubieses preferido el brutal
escalpelo romo de un cirujano de tu época.
—Quizá no, pero...
—Te recuerdo que, en contraste, tú no fuiste
capaz de arreglar un hueso roto sin dejarme
tullido.
—Pero eso es diferente. ¡Yo no soy médico!
795

