Page 792 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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o unirse al cuerpo brillante de otro
desafortunado Constructor.
»Maldita sea —dije—, el planeta debe de
estar cubierto por una capa delgada de esos
cilios sueltos, ¡retorciéndose aquí y allá! Y,
pasado un tiempo, quizás un siglo, no debe
quedar nada del cuerpo original de la bestia
que aquí vemos. ¡Todos sus fragmentos, sus
análogos de pelo y dientes y ojos, se habrán
ido a visitar a los vecinos!
—No es un diseño exclusivo —dijo
Nebogipfel—. En tu cuerpo, y en el mío, las
células mueren y son remplazadas
continuamente.
—Quizá, pero aun así, ¿qué significa decir
que este Constructor de aquí es un
individuo? Es decir: si compro un cepillo, y
cambio el mango y la cabeza, ¿me queda el
mismo cepillo?
El ojo rojo grisáceo del Morlock se volvió
hacia la pirámide, y el tubo de metal se
hundió en el agujero con un sonido líquido.
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