Page 937 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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Todo ese drama magnífico, deben
imaginarlo, se ejecutaba contra un fondo de
absoluto silencio.
Estamos presenciando el nacimiento de las
estrellas, dije, pero a inversa.
Sí. Las estrellas embrionarias encienden las
nubes de gases donde nacen —esas nebulosas son
un espectáculo maravilloso—, pero después de la
ignición estelar, los gases más ligeros escapan del
calor, dejando solamente los materiales más
pesados...
Materiales que se condensan para formar
mundos, dije.
Sí.
Y entonces —¡tan pronto!— le tocó al Sol. Se
produjo la llamarada incierta de luz blanca
amarillenta, un resplandor que se reflejó en
las proas de plattnerita de las Naves del
Tiempo, y luego se hinchó hasta convertirse
en un globo inmenso que engulló
momentáneamente la armada de Naves del
Tiempo en una nube de luz carmesí... y
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