Page 98 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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—¿Sí?
—Las cicatrices internas, las cicatrices de la mente.
Ésas puede que nunca sanen.
Dejé caer la cabeza. ¿Podría ser cierto? ¿Me había
cegado tanto el odio a los Morlocks que había sido
incapaz de reconocer a las criaturas alrededor de la
máquina como lo que eran: no los seres viciosos del
mundo de Weena, sino niños indefensos?
—No creo que entienda lo que digo, pero me siento
atrapado en otra de esas «imágenes cambiantes».
—Está expresando vergüenza —dijo Nebogipfel.
Vergüenza... ¡Nunca creí que oiría, y aceptaría, una
amonestación así de un Morlock! Lo miré desafiante.
—Sí. ¡Muy bien! ¿Y eso a sus ojos me hace más una
bestia o no?
No dijo nada.
Mientras me enfrentaba a esos horrores personales,
una parte calculadora de mi cerebro repasaba algo
que Nebogipfel había dicho. Desde que se completó la
Esfera, la Tierra se ha convertido en un jardín de infancia...
—¿Qué Esfera?
—Tiene todavía mucho que aprender de nosotros.
—¡Explíqueme lo de la Esfera!
—Se trata de una Esfera alrededor del Sol.
Ocho palabras simples y aun así... ¡Por supuesto! La
evolución solar que había presenciado en el cielo
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