Page 95 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
P. 95
9
REVELACIONES Y REPRIMENDAS
Volví en mí, una vez más tirado sobre el suelo,
mirando aquella maldita luz.
Me apoyé en los hombros y me froté los ojos. Mi
amigo Morlock todavía estaba allí, justo fuera del
círculo de luz. Me puse en pie arrepentido. Me había
dado cuenta de que aquellos nuevos Morlocks no
iban a ser fáciles.
El Morlock entró en la luz con las gafas azules
brillando. Como si nada hubiese interrumpido
nuestro diálogo dijo:
—Mi nombre es —su pronunciación volvió a la
estructura informe normal en los Morlocks—
Nebogipfel.
—Nebogipfel. Bien.
Yo le dije mi nombre. En unos pocos minutos era
capaz de repetirlo con claridad y precisión.
Aquél era el primer Morlock cuyo nombre conocía. El
primero que se destacaba de la masa que había
encontrado y con la que había luchado; el primero en
tener los atributos de una persona reconocible.
95

