Page 96 - Las Naves Del Tiempo - Stephen Baxter
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—Así que, Nebogipfel —dije. Me senté con las
piernas cruzadas al lado de las bandejas y alisé con la
mano la erupción de arrugas que mi última caída me
había provocado en el brazo—, le han elegido como
mi cuidador en este zoo.
—Zoo —vaciló en la palabra—. No. No me eligieron.
Me ofrecí voluntario para trabajar con usted.
—¿Trabajar conmigo?
—Yo, nosotros, queremos saber cómo llegó aquí.
—¿Quieren saberlo, por Júpiter? —Me levanté y di
vueltas alrededor de la Prisión de Luz—. ¿Y si le digo
que llegué aquí en una máquina que puede trasladar
a un hombre a través del tiempo? —Levanté las
manos— ¿Que construí esa máquina con estas
manos? ¿Entonces qué, eh?
Pareció meditarlo.
—Su época, por lo que se deduce de su estructura
física y su forma de hablar, está muy alejada de la
nuestra. Es capaz de grandes logros tecnológicos; su
máquina, le lleve o no a través del tiempo como dice,
las ropas que lleva, el estado de sus manos y el ritmo
de desgaste de sus dientes demuestran un alto grado
de civilización.
—Me halaga —dije un poco agitado—, pero si me
cree capaz de tales cosas, si soy un hombre y no un
mono, ¿por qué estoy encerrado?
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