Page 111 - Hijos del dios binario - David B Gil
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chocolate para llegar hasta ti? ¿Crees que el motivo


           de todo esto pudiera ser que quiero conquistarte?


                  Ella sonrió y apoyó la mano sobre su brazo.


                  —¿Sabes qué? Ojalá fuera cierto.









                  Entraron  en  el  despacho  de  Alicia,  sumido  en


           una media penumbra que apenas dejaba intuir las


           formas  regulares  del  escritorio  y  el  contorno


           difuminado de algunos objetos tirados por el suelo.


           Se  aproximó  al  regulador  junto  a  la  ventana  y  lo



           giró  para  dejar  pasar  la  luz;  los  microcanales  que


           recorrían  el  interior  del  cristal  se  vaciaron  y  la


           ventana comenzó a tornarse translúcida, hasta que


           la  luz  de  la  tarde  se  filtró  en  la  habitación.  Alicia


           empezó a recoger los juguetes, prendas de ropa y


           zapatos que había esparcidos por el suelo.


                  —A veces le gusta jugar aquí mientras trabajo


           —se disculpó, y colocó todo sobre un pequeño sofá


           de dos plazas al fondo de la estancia.



                  Girard  se  dejó  caer  sobre  una  silla  giratoria  y


           apoyó los codos en el reposabrazos, sorbió la taza


           de té que sostenía con ambas manos y giró sobre sí


           mismo, contemplando la habitación a su alrededor.


           Se  detuvo  frente  a  un  ejemplar  en  papel  de


           Progreso;  estaba  enmarcado  y  colgado  junto  a  una




                                                                                                            111
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