Page 50 - SALUD Y JUVENTUD
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También en una situación de trabajo donde existen
tensiones, competencias y rivalidades. Donde cada uno quiere
sobresalir y quedar bien con el jefe, a veces hay envidias,
celos y todo eso afecta muchísimo. La persona se siente tan
mal que rechaza ir al trabajo. Es un mecanismo de autodefensa.
Esto existe en las propias familias, es triste, pero real. Celos y
envidias que a veces nacen en vivencias de la infancia, entre
hermanos o entre padres e hijos.
Sentimientos buenos y malos, dioses y demonios, todo
forma parte de la Creación y del ser humano. Nos guste o no,
no podemos ignorar que el vampirismo energético existe. Que
el odio y la envidia existen. Y que a la vez, hay una
comunicación del hombre con el hombre a través del aura,
que va más allá de su comprensión y hasta de su plano
consciente.
Si tenemos una sabiduría tan maravillosa como el Kabash,
que nos enseña a proteger nuestra energía para que lo negativo
no nos afecte, ¿por qué no ponerla en práctica? Siempre que
lo hagamos con respeto y con gran integración, el Kabash nos
dará la fuerza que necesitamos en todas las situaciones de
nuestra vida. En este caso, nos enseña cómo protegernos de
personas negativas que absorben nuestra energía, a través de
la siguiente práctica.
La podemos realizar por la mañana o antes de
encontrarnos con alguien que sabemos nos deja mal.
Es conveniente que al estar frente a la persona, ubiquemos
nuestra espalda hacia el Este, así nos protegeremos mejor.
Incluso podemos poner nuestras manos en la posición de la
práctica y mentalizar un instante la Dabraká mientras
conversamos.
Si lo que queremos es protegernos de personas del mismo
sexo, hacemos la concentración MESHU - BAJ.
Si la persona es de otro sexo, hacemos HAMAET.
Y cuando se trata de personas de nuestra familia, la
Dabraká es TISH - RI.
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