Page 62 - SALUD Y JUVENTUD
P. 62
Después de muchas noches en las que su alma entraba
en la meditación, buscando la luz, buscando un camino para
sanar a su hija, tuvo un sueño muy extraño.
En él veía como su mejor amigo entraba en su dormitorio
y tenía relaciones con su esposa. En un momento, aparece su
hija. Desde el dormitorio contiguo, tal vez por haber escuchado
ruidos o voces, se acerca a la puerta que estaba entreabierta.
Ve la escena que tanto la impactó: su madre desnuda junto al
‘tío’ o el amigo, con todo el entusiasmo amoroso del sexo.
La niña corre a su cuarto bajo un fuerte shock y sufre una
crisis. Le cuesta subir a la cama y ahí queda... Tendida en el
piso, sin poder hablar, sin recordar nada. Totalmente bloqueada
por la escena que contempló, por el momento que le tocó vivir.
El padre se convenció que lo que había soñando con lujo
de detalles, era verídico. Interrogó fuertemente a su mujer y
también a su amigo. Ambos terminaron por confesar que todo
lo que él dijo haber visto para ser más convincente, era verdad.
-Maestro, esa Dabraká es maravillosa, es de no creer...
Me mostró una situación frente a la que por años estuve ciego.
Mi hija fue castigada por culpa de su madre. Dígame Maestro,
¿qué hago ahora para curarla?
-Siga meditando con la misma Dabraká y va a encontrar
la luz... Ahora será para sanarla.
A los pocos días vuelve a soñar. Ve a una sacerdotisa
egipcia que, parada frente a él, le dice:
-“Siéntate al lado de tu hija. Medita primero en NUJ
AHEMETH y después háblale con tu corazón. Cuéntale la verdad.
Dile que lo que le sucedió, fue por ver algo tan horrible.”
Cuando la niña escuchó a su padre, todo su cuerpo se
estremeció y empezó a recordar y a recordar...A cada instante
pudo revivir con más claridad lo que ocurrió aquella noche.
En un momento estaba como desmayada y entonces el padre
no pudo seguir más junto a ella...
Un acceso de angustia y de llanto lo invadió... Se levantó
dirigiéndose a la puerta. La niña gritó: - “¡Papá, no llores! ¡No
te vayas!” Y corrió detrás de él...
58

