Page 66 - SALUD Y JUVENTUD
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‘Encuentro’ con el Alma

     Nuestra alma, considerada el motor de la vida, es la
esencia de nuestro ser.

     El alma, como tal, tiene su moral y responde a una ley de
evolución. Cada vez que ‘encarna’ en otro cuerpo y en otra
vida, ‘borra’ las anteriores existencias de un plano de memoria
consciente. Aún cuando ignoremos nuestras vivencias
pasadas, debemos tratar de sentirlas.

     Si vivimos fuera del camino que nuestra alma viene
siguiendo... Si nos alejamos de nuestra esencia de ‘moral
mística’, ocupándonos sólo de las cosas de este mundo... Si
no damos valor a lo profundo, a lo permanente, a lo eterno...
Nuestra alma queda aislada y nuestro ser desintegrado.
Entonces el alma ‘protesta’ contra el cuerpo, pudiendo
provocarle enfermedades.

     Para que eso no suceda, tenemos que ir hacia lo
profundo de nuestro ser, en busca de su esencia. Debemos
intentar comprender la continuidad de nuestra alma, pero
sobre todo unirnos a ella a través del sentir, alejándonos
de los conflictos que a lo largo del tiempo se manifiestan
como enfermedades.

     Ptah Otep explicaba el origen de muchas dolencias a
través del alma. Decía que ella “golpea” al cuerpo, lo castiga
cuando no está de acuerdo con la forma en que la persona
camina por la vida.

     En los templos de la antigüedad, a través de diferentes
prácticas místicas, se buscaba dar fuerza al alma y el poder
de comunicarse con la vida desde la muerte.

     “Que mi alma tenga la fuerza de dominar mi cuerpo y que
yo pueda servirla”... eran las palabras de los sacerdotes al
iniciar sus profundas meditaciones.

     Siguiendo el camino de aquellos Grandes Maestros,
busqué mi alma, mi verdad a través de los tiempos. Para

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