Page 4 - COSTURAS DE FAMILIA MERCEDES FRANCO
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Y sobreviene así el recogimiento, el retraimiento, la tristeza.
La belleza insiste en ser negada, la femineidad se diluye o se fragmenta. Se
desintegra.
En el poema "Autorretrato" (p. 50) la autora nos remite a esa sensación, a esa
condición fragmentaria y elusiva, que conlleva la negación de la belleza:
" Todos los días se escapan
y yo parpadeo
sin verme otra vez".
...
"Estoy triste.
Sigo triste, corro tanto
que ella no se alcanza
a sí misma."
Viene a la mente la vieja película de King Kong, aquel gorila gigantesco, símbolo
del macho y su poder. El guionista pone en labios de un testigo una frase
estremecedora:
"Lo que lo mató no fueron las balas, ni la caída. Fue la belleza."
Estás mujeres calladas, que bordan, nos recuerdan que poseemos un arma
poderosa, que quizá no debemos ocultar más. Porque es como negarnos, rendirnos.
La segunda gran verdad femenina que encontramos es:
" Nunca usaré dedal”. (Dedal. p. 47)

