Page 337 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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El cadáver de Veintisiete se fue alejando
lentamente sobre las olas. Sus seguidores secaron a
Fwi—Song con toallas. Los humanos emaciados se
sentaron sobre la arena con los ojos perdidos en el
vacío, o se ocuparon de aquel líquido pestilente que
burbujeaba en las ollas y recipientes. El Señor Primero
y sus dos ayudantes se quitaron sus vestimentas,
revelando los harapos maltrechos de las mujeres y la
túnica mugrienta pero aún intacta del hombre. Fwi—
Song hizo que los porteadores colocasen su litera
delante de Horza.
—¿Ves, botín de las olas, cosecha del océano
eternamente agitado? Mi pueblo se prepara para
romper su ayuno.
El oráculo hizo girar uno de los temblorosos rollos
de carne y grasa que eran sus brazos y señaló a los que
se ocupaban de las hogueras y los recipientes. El olor
de la comida putrefacta estaba invadiéndolo todo.
—Comen lo que los demás dejan y lo que los
demás no quieren tocar porque quieren estar más cerca
de la mismísima textura del Destino. Comen la corteza
de los árboles y la hierba del suelo y el musgo de las
rocas; comen la arena, las hojas, las raíces y la tierra;
comen las conchas y las entrañas de los animales
marinos y la carroña de la tierra y del océano; comen
los productos de su cuerpo y comparten los míos. Yo
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