Page 336 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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aquella montaña de carne por los aires revelando el
cuerpo destrozado de Veintisiete. Sus gemidos habían
sido silenciados para siempre.
El cadáver fue liberado de sus ataduras y
decapitado. Le arrancaron la parte superior del cráneo
y devoraron sus sesos. Horza había logrado aguantar
hasta entonces, pero ver aquello hizo que vomitara.
—Y ahora todos nos hemos convertido en todos
los demás —canturreó solemnemente Fwi—Song
como si hablara con aquel objeto hueco que antes había
sido la cabeza del joven.
Lanzó su cuenco ensangrentado por encima del
hombro hacia el fuego. El resto del cuerpo fue llevado
hasta el mar y arrojado a las aguas.
—Sólo la ceremonia y el amor del Destino nos
distinguen de las bestias, oh señal de la devoción del
Destino —trinó Fwi—Song volviéndose hacia Horza
mientras el inmenso cuerpo del oráculo era limpiado y
perfumado por las dos mujeres.
Horza, atado a su poste clavado en el suelo con la
boca saturada de sabor a vómitos, había concentrado
toda su atención en el acto de respirar y ni tan siquiera
intentó contestarle.
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