Page 905 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 905
encima de ella, cayeron sobre el rail que había más allá
con un golpe sordo y siguieron adelante. El juego de
ruedas que venía detrás pasó sobre el pedazo de rampa
sin apenas ninguna dificultad.
Quayanorl se reclinó en el asiento. El túnel se fue
acercando al tren y pareció engullirlo. La estación fue
desapareciendo lentamente. Las paredes oscuras
empezaron a desfilar a cada lado de la sala de control.
El tren seguía estremeciéndose, pero iba acelerando
poco a poco. Una serie de choques y golpetazos le
indicó que los vagones le seguían por encima de los
escombros, sobre el metal reluciente de los raíles,
dejando atrás los restos de las pasarelas y rampas,
saliendo de la estación...
El primer vagón la abandonó a la velocidad de un
hombre que camina, el segundo un poco más deprisa,
el vagón del reactor moviéndose como un hombre que
aprieta el paso y el último iniciando una carrera. Una
nube de humo se deslizó unos metros detrás del tren,
volvió atrás lentamente y acabó subiendo al techo para
ocupar su posición anterior.
La cámara de la estación seis —allí donde habían
mantenido el primer tiroteo, allí donde Dorolow y
Neisin habían muerto y habían dejado el cuerpo del otro
idirano dándole por muerto—, no funcionaba. Horza
905

