Page 909 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
P. 909

—¿Qué diablos está haciendo aquí abajo?


                     La nota de pánico que había en la voz del hombre

              hizo que Yalson frunciera el ceño.


                     —Probablemente  lo  hemos  traído  nosotros  —dijo


              Balveda y se incorporó—. Apuesto a que ha viajado en

              la plancha del equipo o en el traje de alguien.


                     Horza  dejó  caer  su  puño  sobre  aquella  criatura


              minúscula,  la  aplastó  y  esparció  los  restos  sobre  la

              oscura roca del suelo. Balveda puso cara de sorpresa. El

              fruncimiento de ceño de Yalson se hizo un poco más


              acentuado.  Horza  contempló  la  mancha  que  había

              dejado sobre el suelo del túnel, se limpió el guante y alzó

              la cabeza pidiéndoles disculpas con la mirada.


                     —Lo siento —dijo volviéndose hacia Balveda, como


              si se avergonzara de lo que acababa de hacer—. No he

              podido evitar que me trajera a la memoria esa mosca


              con la que me encontré en Los fines de la inventiva...

              Acabó  resultando  ser  uno  de  tus  animalitos

              domesticados, ¿lo recuerdas?



                     Dio media vuelta y se alejó rápidamente hacia la

              estación.  Balveda  contempló  la  manchita  del  suelo  y

              asintió.


                     —Bueno —dijo enarcando una ceja—, ésa es una


              forma de demostrar su inocencia.






                                                            909
   904   905   906   907   908   909   910   911   912   913   914