Page 970 - Pensad En Flebas - Iain M. Banks
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Horza estaba hecho una bola en una puertecita de

              la pared de la estación. No tenía ni la más mínima idea

              de cómo había llegado hasta allí. No intentó ver lo que


              ocurría. No podía verlo. Siguió gimiendo en su rincón

              mientras la devastación aullaba en sus oídos, le rociaba

              la  espalda  de  restos  metálicos  y  hacía  temblar  las


              paredes y el techo.


                     Balveda también había logrado encontrar un sitio

              donde refugiarse, un pequeño nicho en la pared, donde


              se  había  escondido  con  la  espalda  hacia  el  punto  de

              impacto y el rostro oculto en las manos.


                     Unaha—Closp se había refugiado en el techo de la


              estación  aprovechando la protección que le ofrecía la

              cúpula de una cámara. La unidad observó el desarrollo

              de  la  catástrofe  que  se  estaba  produciendo  debajo  de


              ella. Vio como el último vagón salía del túnel, vio como

              el  tren  recién  llegado  se  abría  paso  a  través  del  tren

              dentro  del  que  estaban  hacía  sólo  unos  segundos,


              empujándolo hacia adelante hasta convertirlo en una

              masa  irreconocible  de  metal  destrozado.  Los vagones


              abandonaron las vías y resbalaron sobre el suelo de la

              estación impulsados por la cada vez más lenta oleada

              de destrucción. Arrancaron las rampas de acceso de la


              roca  e  hicieron  añicos  las  luces  del  techo;  los  restos

              metálicos salieron disparados hacia lo alto y la unidad


              tuvo que esquivarlos. Vio como el cuerpo de Yalson era



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